El celular del Millón de dolares
en fin, comenzaré con una historia que ocurrió hace algun tiempo....
Para comenzar por el principio, en mi trabajo se contrataron a dos personas en noviembre como part time para trabajar de ejecutivos de financiamiento.Luego llegarón 5 más de los cuales yo era el supervisor directo. Llegó otro jefe y cuatro recolocadores de crédito. Eramos ya 19 personas incluyendo las de planta. Formamos un grupo bastante entretenido y fin de semana que había, organizabamos paseos, asados y fiestas. Lo pasabamos shansho.
Alejandra se retiró según ella a trabajar a Viña, pero la verdad es q no estaba a gusto con la pega. siempre llegaba carreteada y era muy desordenada. Así que al final fue más un bien que un mal y la verdad no la extrañamos mucho en SSFF. El resto de las personas se quedaban hasta principios de Abril.
El día 30 de Marzo decidimos juntaron a carretear por ultima vez como compañeros de trabajo y del proceso; Alejandra habia vuelto y la invitamos al carrete. Pero antes fui a un recital del grupo “Chancho en Piedra” con (RO) y Alejandra Palacios (AP) en sur activo, nos dirigimos a mi departamento cerca de las 12.45 para esperar la confirmación de una fiesta y tomar algunos copetes. Ya pasadas las 2.15 am nos fuimos al 592 donde nos encontramos con todos mis compañeros de trabajo, JV, SIE, ROA, LEJ y PQ . Luego de bailar y que cerraran el PUB pasadas las 4.30 a.m. nos dirigimos a mi Dpto. nuevamente los ocho, ya que no había locomoción colectiva y nadie andaba en automóvil. Una vez allí, seguimos chupando y conversando, y fue ahí cuando AP se dirigió a mi pieza a dormir, sin consultarme; luego la siguieron Silvana y Ale Retamal. tres compañeros más que se quedaron allí.
al otro día se fueron los primeros con los gallos, luego Silvana Espinosa y Alejandra Retamal se fueron en mi presencia, solo AP no pudo levantarse aun mis reiteradas peticiones de que se levantara, porque al parecer había chupado demasiado y ni siquiera respondió a mis palabras, estaba con la media caña. Luego me quede dormido.
Al despertar al otro día alrededor de las 12 pm. me di cuenta de que faltaban $20.000 en efectivo y un cheque girado a mi nombre, pero el cual estaba cruzado, cerrado a la orden y al portador, así que no era endosable, dinero que se encontraba en mi closet. Las tres personas ya no se encontraban y se habían retirado a sus domicilios. Yo aun preocupado del robo, me dirigí al Terminal de buses para viajar a Tco. A ver a mi familia. Sin tener mayores pruebas sospechaba de AP pero no podía respaldar mis sospechas ya que yo había sido el único testigo de que cuando se retiraron. (aun cuando ellas pueden atestiguar que el dinero estaba a la vista, en el closet de mi habitación sin ningún tipo de resguardo). Pero el incidente no llegó más allá y yo no hice la declaración del robo... olvidé el asunto.
El 18 de Mayo recibo una cuenta de teléfono a mi nombre por la suma de $578.000 a la cual yo reaccioné con sorpresa por que el plan lo contraté hace seis meses y jamás había salido una cuenta de tal envergadura. El plan consistía de tres equipos de celulares: (1) xxx98094 que se encuentra en mi posesión (2) xxx92405 el cual lo tenía la Vero. El (3) xxx92407 el cual no se utilizaba y había quedado guardado sin uso en mi pieza. Numero con tarjeta SIM que no estaba bloqueada pero si el aparato, es decir, solo se podía utilizar la tarjeta con otro equipo y no con el que lo portaba. Al investigar en profundidad di cuenta que las llamadas causantes de aprox. $500.000 pesos provenían del teléfono (3) el cual luego de comprobar que no se encontraba en mi closet como yo lo había dejado; me dirigía a ENTEL PCS a bloquear el teléfono (3).
Ese mismo día, a las 18.30 aprox. AP se dirigió a la oficina de SS. FF. A realizar un trámite de su documentación ya que es alumna de la Universidad donde trabajo. Ante la casualidad, yo comento a mi compañero de puesto, quien atendía a AP “me salió $600 lukas la gracia de ENTEL” a lo cual AP pregunta “y que? Te compraste un celular de oro?” y yo respondo “No, alguien sacó un celular de mi dpto. y lo utilizó en $500.000” comentario ante el cual ella enrojeció y se puso un tanto nerviosa, ante lo cual me sorprendió y por sospecha revise el número de teléfono que me había dejado días atrás para resolverle un trámite del contrato de su madre y de ella. Ahí aparecía el teléfono xxx90967 el cual pertenecía según me indicó ella misma al celular de la mamá.
Al revisar el detalle de llamado, la primera llamada se había realizado a ese mismo número de teléfono el 1 de Abril del 2006 y que además se repetían hasta la fecha 29 de Abril de 2006. Al descubrir esto, me levanté y la invito a pasar a la oficina de mi jefe para poder tratar el tema de manera más privada, donde la encaro y le muestro la cantidad y el número de teléfono, ante lo cual ella confiesa que había sacado el celular pero de manera errónea ya que ella tenía el mismo celular. Yo le indico que ante ello, era ella la responsable de las llamadas y que debía cancelarlas. Ella insiste en que fue un error y que además le había pasado el teléfono al hermano y que luego se le había perdido. Además aseguró que había llamado a RO al día siguiente indicándole que se había llevado un celular similar al suyo y que no era de ella. Ante lo cual le hice el comentario de que debió haberme llamado a mi, el dueño del departamento. Le indiqué que yo no tenía el dinero para cancelar la cuenta y que ella debía asumir el costo de las llamadas y uso indiscriminado del servicio, a lo cual ella accedió. Todo esto ante la atenta observación de Alonso Tapia, quien se encontraba en su oficina donde hice pasar a AP y que procedió como testigo de lo ocurrido. Luego de esto, y evidentemente perturbada, procedimos a despedirnos y a comprometernos que la semana que venía se procedería a un arreglo de pago.
Así pasaron varias semanas intentando ubicarla sin éxito hsta que logré dar con ella, fue ahí cuando me dijo que no pensaba pagar nada porque ella no había tomado el teléfono.... Estaba enfurecido pero no le dije nada, solo colgué. Tenía otras cosas en mente para ella, al menos judiciales.











